La mayoría de las veces, los niños son obligados a leer, y por eso no existe una motivación hacia la lectura. Es por esta razón, que este grupo, se hará cargo de trabajar con los niños de 4° año básico del colegio Maipo, con el fin de crear y establecer juntos el gusto por la literatura...
Biblioteca Escuela Maipo
A través de diversas actividades dinámicas, tenemos la misión de cambiar la hora de la biblioteca, por un espacio en donde se promueva el desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo, de esta forma los niños se acercarán a un mundo que jamás olvidarán.
El radioteatro es "teatro escuchado por la radio". Sin embargo, la idea queda mucho más clara cuando pensamos que es "una película «vista» por alguien que no ve". Entonces, para que quede más claro, en vez de "oyente" se usará la expresión "el que no ve".
Un ejemplo de un radioteatro clásico: "El monje loco"
La experiencia
Radioteatro: “Pipirigallo astronauta“
Aquel día lunes, fue el más importante para nosotros, ya que dimos inicio a las actividades del proyecto de aprendizaje y servicio. Partimos esta jornada presentándonos con nuestros nombres, además les contamos él porque estábamos ahí, que íbamos a presentarles y que nos gustaría como resultado de todas las actividades que les teníamos preparadas durante el semestre.
Luego de habernos presentado, y antes de mostrarles lo que teníamos para ellos, quisimos preguntarles que sabían sobre el radio teatro, para así introducirnos a la didáctica que les habíamos preparado, la cual, como mencionamos anteriormente, era un radioteatro llamado “Pipirigallo astronauta”. Durante la presentación los niños escuchaban atentos y se reían de las distintas situaciones del protagonista de la historia, lo que a la vez nos ponía muy contentos, pues esto nos dio a pensar que habíamos escogido el radio teatro correcto para ellos y que además la animación que le agregamos a este fue la indicada.
Al finalizar el radioteatro, lo niños nos aplaudieron, y mantuvimos una conversación donde ellos nos comentaban que les había gustado de lo que les presentamos.
A continuación les dimos a conocer la actividad planeada. Esta tenia directa relación con la demostración del radio teatro, pues la actividad trataba sobre la creación de sus propios radios teatro, lo que en consecuencia, para nosotros fue un éxito, pues los niños pusieron mucha creatividad en sus tareas, y se notaban muy a gusto. Con el poco tiempo que nos quedaba, dimos término las actividades, agradeciéndolessu participación.
Este día fue muy satisfactorio,
ya que fue mejor de lo que pensamos que sería, es decir nosotros llegamos con todas las ganas de motivarlos, lo que no fue un trabajo costoso, pues la preparación de las actividades y la participación de los niños, además del ambiente que se dio y la confianza entregada a ellos,nos ayudaron demasiado. Nos sentíamos muy contentos.
Cuando estaban todos los niños en la biblioteca, llego una compañera contando que se había encontrado con una bruja en el pasillo del colegio. Unos segundos después, la alumna Stephanie Duarte, disfrazada de brujita, se presento y les contó a los niños que ella les leería el cuento “La bruja Mon”, escrita por Pilar Mateos. Al momento de llegar la bruja, los niños quedaron sorprendidos por esta gran visita a la biblioteca del Colegio Maipo.El libro tiene cuatro entretenidos cuentos los cuales son: "La rana, "La apuesta", "El reloj" y "El eco". Las entretenidas aventuras, protagonizadas por Mon, fueron disfrutadas por los niños, quienes sentados en semicírculo, disfrutaron cada frase del cuento, todos estaban muy concentrados escuchando las increíbles historias. Una vez leída las historias, se les hicieron preguntas a los niños en relación al libro, las cuales fueron respondidas con mucha certeza y con mucha participación. Una vez finalizado el cuento-cuento, se le presento a los niños una actividad, la cual fue la "creación de mi propia bruja", en donde los niños tuvieron que dibujar su propia bruja, ponerle un nombre y caracterizar a la bruja. El entusiasmo por parte de los niños fue enérgica, todos tenían muchas ideas de cómo serían sus brujas.
El resultado fue fabuloso. Todos los niños trabajaban con muchas ganas y muy vinculados con la actividad. El grado de satisfacción por parte de los realizadores de la actividad fue increíble, porque el entusiasmo de los niños y sus sonrisas, no se recompensan con nada material.
Llegando al colegio se le pidió a la bibliotecaria que le pidiera al curso que llevaran una hoja y un lápiz para poder realizar la actividad. Luego, llegados los niños a la biblioteca, se sientan ordenados en sus puestos y se les lee un cuento relacionado con los monstruos. Después procedemos a darles las indicaciones de lo que tienen que hacer.
Primero, se les dice que deben hacer 20 puntos al azar en su hoja, desordenados, no importa su posición, es libre. Luego se les dice que deben unir los puntos de manera libre, ya sea con líneas rectas o curvas. Después de tener todas sus líneas unidas, debían imaginarse que esa es la silueta de un monstruo, y darle todos los detalles necesarios para que sea el mejor monstruo y que represente lo que ellos quieren.
Los niños, durante esta actividad, actuaron muy entusiasmados, no uno se quedó mucho rato pensando qué hacer, sino que dejaron volar rápidamente su imaginación y no tuvieron problemas para realizar lo que se les pedía. Es increíble la capacidad de abstracción que tienen y las ganas de mostrar lo que hacen.
Luego de que hicieron sus dibujos, se pidió voluntarios para que salieran adelante y nos mostraran a todos lo que habían hecho. Dejaron toda su vergüenza de lado y saltaron a la luz muchos voluntarios para mostrar sus creaciones, muy diversas por cierto.
Resultó ser una actividad muy entretenida, ya que hubo mucha motivación por parte de nosotros y por parte, lo más importante, de los alumnos, quienes tuvieron una gran disposición a realizar lo que les pedimos, y por lo visto, fue bastante grato para ellos dejar volar la imaginación, aunque sea por 45 minutos.
La experiencia Para esta actividad recibimos a los niños y de inmediato los separamos en cuatro grupos de ocho alumnos cada uno de manera aleatoria. Luego uno de nosotros se acerco a un grupo y les leyó un breve cuento (El ciempiés bailarín y el pueblo fantasma) .
El cuento quedaba inconcluso y la actividad consistía en que ellos mismos crearan un final. Cada grupo tuvo su “escritor” designado mientras el resto aportaba con ideas. Realmente en esta actividad pudimos darnos cuenta del entusiasmo y la creatividad de los niños.
Muchas variantes y distintos tipos de diálogos o situaciones proponía cada niño, a lo que el grupo respondía con un si unánime, otras veces con un “noooo, eso no” y otras veces a partir de una idea se generaba un debate del que nacían más ideas.
Como cada grupo tenía a uno de nosotros como guía nunca se desvirtuó la actividad y no se generó desorden. Una vez que el grupo ya tenía clara su decisión para con el final de la historia debían escribirlo y cuando todos los grupos estuviesen listos se haría una puesta en común de los finales. Cada grupo envío ahora un “lector” adelante que compartió el final del cuento creado por ellos con el resto de sus compañeros.
Esta actividad fue realmente muy entretenida para nosotros y para los niños que pudieron echar a volar su imaginación sin ningún tipo de tapujos o límites, la idea era aprender que en e mundo de la literatura todo lo que este en nuestra mente es posible. Una vez finalizada la actividad los niños quedaron muy motivados y con muchas ganas de continuar, haciéndonos preguntas como “¿Cuándo vuelven de nuevo?”, “Estuvo muy entretenido esto tío”, y diferentes muestras de agradecimiento y cariño. Además el hecho de que cada grupo de niños estuviera con uno de nosotros permanentemente como guía nos permitió aunque fuera durante un período no tan extenso de tiempo conocerlos más e interactuar más con ellos.
En esta penúltima sesión de asistencia al colegio Maipo,
escogimos una de las historias de Gianni Rodari escritos en el libro “Cuentos para jugar” titulado “Cuando en Milán llovieron sombreros”.
¿Qué hicimos?
Para hacer que los nuestros alumnos se integraran a la actividad, creamos un ambiente en donde primero los niños trabajaron en grupo y luego individual, en donde todos debían escuchar con atención el cuento antes mencionado leído por Francisco. Se sentaron en el suelo formando un círculo y luego cada uno trabajo en un grupo para así dibujar su propio final frente a la pregunta ¿Porqué crees tu que llovían sombreros?
Nuestros sentimientos…
Los niños se mostraron muy atentos en su mayoría, riendo de aquellas situaciones cómicas y sensible a los sucesos que el propio cuento les iba presentando.
Niños:
¡Era muy enriquecedor ver la capacidad creativa de cada uno de ustedes! Tanto así que sus finales nos sorprendieron gratamente, finales que realmente están fuera de nuestra propia imaginación.
Uno de los niños realizó su dibujo en base a una invasión de una nave madre de sombreros que mandaba a sus secuaces a invadir la ciudad; mientras otros se acercaban mucho más a uno de los finales, como que un avión se le rompió el motor y por tanto destruyéndose éste, hacía que los sombreros bajaran a la ciudad.
Luego de la actividad de creación, dimos la oportunidad de que cada uno pudier presentar sus finales. Eran tantos los voluntarios ¡Que el tiempo se nos hizo corto!, sin emabro, con esto nos queda claro que siempre que se les motive a crear, ustedes siempre responderan con un sí y dejaran volar su imaginación.
Ese día miércoles vivimos un día muy especial, pues era la finalización de nuestro proyecto de aprendizaje y servicio en el Colegio Maipo.
Decidimos, para concluir, realizar nuestro teatro de sombras, llamado "El sol quería bañarse"
Llegamos con bastante anticipación para preparar y ordenar la sala, armamos el escenario y para que los niños mantuvieran la expectación, decidimos que sería mejor que ingresaran por la puerta trasera, para luego ubicarse en las sillas y cojines que habíamos puesto para ellos.
Antes de dar comienzo al teatro, le preguntamos a los niños qué les habían parecido las actividades y cuál era su favorita, donde por lejos ganó el radioteatro de Pirigallo.
Para comenzar la representación, los niños hicieron la cuenta regresiva... diez, nueve, ocho, siete... Y encendimos las luces y mientras se desarrollaba la poesía los niños estaban muy atentos y soltando grandes carcajadas, lo que nos hizo sentir una gran satisfacción por el trabajo realizado.Además, recibimos muchos aplausos, mientras pedían otra representación.
Una vez, finalizado el teatro, repartimos a cada niño una hoja de papel, en donde cada uno debía escribir un sentimiento, poema o poesía que se le viniera a la mente. ¡Qué sorpresa nos llevamos! Lindos escritos, hechos con dedicación y muchas ganas. ¡Simplemente un hermoso trabajo!
Los finales suelen ser tristes pero, en esta ocasión, cada uno de nosotros nos llevamos una gran alegría, un sentimiento de satisfacción al ver a esos pequeños divertirse con la simpleza y riqueza de un libro.
¡Nuestro objetivo fue sumamente cumplido! ¡Muchas gracias a todos los que participaron junto a nosotros y en especial, a todos los niños que se sumergieron el el mágico mundo de la literatura!